Algo que te va a ayudar mucho en tu camino de recuperación tras una ruptura de pareja es escribir un diario emocional.
A todas las personas que acompaño les pido que lo hagan, es una herramienta fundamental en Programa LOA.
¿Por qué es una herramienta fundamental?
Una ruptura de pareja es un acontecimiento de mucha intensidad emocional. Pero precisamente sentir todas esas emociones que van a ir apareciendo es lo que nos permite elaborar esa pérdida, y prepararnos para una nueva etapa.
Sentir esas emociones que se van activando duele, por eso decimos que tras una ruptura de pareja pasamos por un duelo. La palabra duelo significa “dolor”. El duelo es un proceso de «pasar por el dolor» de esa situación.
Pero dolor no es lo mismo que sufrimiento. El dolor es inevitable y es útil, nos ayuda a despedirnos del pasado y abrirnos a una nueva etapa. El sufrimiento es evitable y siempre es inútil.
Sufrimos cuando nos hemos enredado en el plano de los pensamientos y perdemos el contacto con lo que estamos haciendo fisicamente o con lo que sentimos (las emociones las sentimos en el cuerpo).
Traer la mente de vuelta al cuerpo es un bálsamo casi instantáneo. El cuerpo solo puede vivir en el presente; la mente se mantiene entre el pasado, el presente (poco) y el futuro. Pero estar regodeándonos en el pasado o anticipando problemas del futuro no nos sienta demasiado bien.
Estar en la fantasía (pensando en lo que fue o en lo que pudo haber sido), estar en nuestros pensamientos, tiene un coste energético alto. Nos quedamos sin energía porque nuestra energía queda atrapada en el pasado y deja de estar disponible para ti y para tu presente.
Volver al presente, volver al cuerpo, volver a lo que sientes ahora, es liberador aunque duela. Y si dejas espacio a ese dolor también sentirás paz.
Por eso, la solución no se encuentra en huir del dolor, buscando fuera la solución al dolor que siento dentro. Por ejemplo, quiero que me llame, que esté conmigo.
Esta solución externa es volátil y te hace dependiente del exterior. Es pasajera porque cuando ocurre te relajas, pero cuando no la tienes vuelves a sentir la sensación de que no eres suficiente, de desamor, de dolor profundo.
No sirve huir del dolor o parchear con soluciones momentáneas sino llegar a soluciones verdaderas, soluciones que están dentro de ti, no fuera de ti.
Escribir un diario emocional te ayuda a dejar de estar en el afuera y reconectar contigo misma. Te ayuda a expresar lo que sientes, y a respetarlo… te permite acompañarte a ti misma con amabilidad.
¿Cómo utilizar esta herramienta?
Para crear tu diario emocional elige un cuaderno que te inspire y úsalo solo para eso.
Encuentra para escribir un momento del día en el que te sientas tranquila, sin prisas y en soledad. Puedes encender una vela o un incienso, poner música relajante, ¡regálate este momento!
Mi recomendación es escribir cada día por la mañana nada más levantarte. Puedes elegir otra hora del día si ves que estás más conectada. Lo que es interesante es escribirlas cada día a la misma hora para tener ese espacio sagrado, ese espacio que reserves para ti.
Permítete hacer una pausa.
Siéntate y siéntete.
Cierra los ojos y contacta con ese dolor, con esa incomodidad dentro de ti.
Vete al cuerpo y siéntelo. Siente ese dolor en el cuerpo.
¿Cuál es esa sensación corporal? ¿En qué parte del cuerpo la sientes? ¿De qué manera la sientes?
Ahora valídalo, valídate en esa sensación incómoda: ponle nombre a ese dolor “si, siento miedo” o “si, siento tristeza”.
Si, siento _____________
No te vuelvas a negar a ti misma, deja espacio al dolor, siéntelo, llora lo que tengas que llorar, estate contigo, abrázate.
¿Qué palabras de apoyo te quieres decir en este momento?
A medida que te vas permitiendo sentir el dolor vas a comenzar a tolerarlo, a validarlo, a saber gestionarlo. Es paradójico, cuando huyes del dolor se hace grande y sufres. Cuando permites sentirte, el dolor se hace pequeño y se va.
Vas a darte cuenta que has acumulado dolor por la creencia de tener que estar siempre bien, por la exigencia de ser fuerte, de quitarle hierro al dolor y a lo que tú sientes.
Ha llegado el momento de que te permitas comprenderte en el dolor, estar contigo cuando duele, escuchar lo que sientes.
Adelante, no estás sola en este proceso. Abre tu corazón y permítete sentir.
La emoción no vivida es lo que nos ancla al pasado. Si hay una emoción reprimida, no vivida, no expresada, no nos permite avanzar.
Por eso en el Programa LOA te voy a guiar para que puedas abrir tu corazón y sentir, para que puedas conocer mejor tus emociones y saber cómo gestionarlas y liberarlas.
Para dejar de sentirte en una montaña rusa emocional, y tener la confianza de que lo estás haciendo bien y vas avanzando.
Si quieres que te cuente más sobre este acompañamiento de Programa LOA, solicita una entrevista de valoración donde vamos a conocernos a través de una videollamada gratuita por Zoom, para que me cuentes tu caso, lo que necesitas, y ver juntas si este acompañamiento es para ti.
Con amor,
Laura