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Hoy te comparto los 7 hábitos a poner en marcha para potenciar tu autoestima.

1. Asumir la responsabilidad al 100%

Responsabilizarme significa ser consciente de que todo lo que hay en mi vida es una consecuencia de lo que pienso, digo y hago.

No me hago culpable porque no elegí esa circunstancia. Sin embargo SÍ asumo el poder que está en mis manos para cambiar o transcender lo que sucede.

Si me reconozco responsable de lo que hago, no de lo que otros hacen, me siento libre para elegir lo que hago y no siento que dependo de lo que me hacen.

2. Respetar tus necesidades, y buscar la manera de expresarlas

Aquí entran dos cosas en juego, por un lado el comunicarnos de forma asertiva. Esto es, «decir, expresar, lo que siento y pienso a la persona correcta en el momento y lugar idóneos, respetándome a mí y respetando al otro, con todas las consecuencias y sin sentirme culpable».

Y para ser asertiva necesitas escucharte a ti misma, detectar tus necesidades y tus emociones. A medida que el diálogo contigo misma sea más fluido, lo será también con otras personas.

3. Cuidarte, mimarte como si fueras la persona a la que más quieres del mundo

Cuántas veces hemos escuchado en los vuelos comerciales en los que hemos estado: «Colócate la máscara de oxígeno antes de ayudar a otros».

Nos dicen que si bien es posible que sintamos un impulso de ayudar primero a nuestros hijos o al pasajero anciano sentado junto a nosotras, no seremos de ayuda para nadie si no nos mantenemos conscientes.

Y esto es una buena metáfora para que entendamos que cuidar de una misma no es egoísta, es sencillamente una elección inteligente e imprescindible si queremos cuidar bien de otras personas.

Ahora te invito a que pienses en una persona a la que quieres muchísimo.

¿Desearías que alguien la tratase cómo te tratas tú a ti misma? ¿Qué mensaje te estás dando a ti misma si no te mimas y sólo te exiges? ¿Qué cosas te hacen disfrutar? ¿Cuánto te permites disfrutar de ellas cada día?

 

4. Tener clara tu visión y tu misión

El principal problema para conseguir lo que queremos es que no sabemos lo que queremos. Parece algo obvio, pero no lo es tanto.

A cada persona nos hace feliz unas cosas, pero hemos tomado prestadas ideas de qué es el éxito y qué es lo que nos va a hacer feliz. Párate a pensar ¿qué es el éxito para ti? ¿qué te hace feliz a ti? ¿cuáles son tus valores? ¿qué te mueve y te inspira?

Y sólo una vez que te hayas contestado honestamente define tus metas alcanzables y divídelas en pequeños pasos.

Y comienza ya con la primera acción, porque el primer paso a lo mejor no te lleva directa a donde quieres, pero es seguro que te saca de donde estás. Y ese es el primer paso hacia tu éxito. Sigue tu propio camino por encima de todo lo demás.

5. Reconocer tus fortalezas y tus logros

¿Cuáles dirías que han sido los éxitos de tu vida? Tómate tu tiempo para acordarte de ellos, hay muchos.

¿Qué habilidades tuyas pusiste en práctica para alcanzar esos éxitos? ¿Lo tienes? Pues todas esas habilidades que te llevaron a alcanzar todos esos éxitos ya son parte de ti, son tus fortalezas.

Ser consciente de tus fortalezas y tus logros significa ser consciente de lo que SI hay en tu vida. Si no soy consciente de lo que si soy hoy no puedo dar un paso adelante. Peor que «no conseguir» es no darme cuenta que ya lo he conseguido.

6. Ser agradecid@

Si dejo de preguntarme por qué me están sucediendo las cosas y me pregunto para qué me están sucediendo, me coloco en un lugar donde no hay juicios, sólo hay circunstancias que agradecer y aprendizajes que bendecir.

Acepto y reconozco que lo que he hecho en el pasado fue lo mejor que pude hacer con mis conocimientos de entonces. Mis acciones reflejaron mi conciencia. 

Hay tantas cosas por las que estar agradecida que se nos pasan de largo.

Las cosas buenas de la vida, en su mayoría, no suelen aparecer con bombo y platillo, son cosas sencillas: el aroma del café, observar a tus hijos durmiendo, el olor a tierra mojada, el sonido de la lluvia en el cristal de la ventana, el frescor de un bocado de sandía, la sensación de alivio cuando se resuelve un problema o cuando realizas algo que tenías pendiente…

Todos estos pequeños momentos ya están ocurriendo cada día. Sólo necesito darme cuenta de ellos, ponerles atención.

Apunta 5 cosas positivas que te han pasado hoy. Y hazlo durante dos semanas.

Estarás entrenando tu mente a que se detenga a ver esas cosas sencillas pero llenas de magia, «esos violinistas en el metro» que la vida te regala. Permítete sentirte afortunada por poder disfrutar de ellas y agradécelas.

7. Permitirte la posibilidad de fallar

Según la Real Academia Española, fracaso es «malogro, resultado adverso de una empresa o negocio, suceso lastimoso, inopinado y funesto». El fracaso en nuestra sociedad es visto como algo negativo pero todo el que ha tenido éxito es porque previamente ha «fracasado».

Y es que los errores nos permiten «crecer», constituyen un prerrequisito absoluto de cualquier proceso de aprendizaje. No hay forma de aprender ninguna tarea o habilidad sin errores.

Este proceso se denomina aproximación sucesiva: aproximarse cada vez más a un resultado satisfactorio mediante el feedback que proporcionan los errores. Cada error nos lleva gradualmente más cerca del éxito. En lugar de temer los errores démosles la bienvenida.

Si quieres recuperar la confianza en ti y trabajar tu autoestima agenda una sesión de valoración gratuita conmigo y así juntas podremos valorar si el Programa LOA es para ti.

Con amor,

Laura