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En las doce semanas del Programa LOA hacemos un trabajo profundo para elaborar el duelo y vivirlo como un viaje de vuelta a una misma en donde:

P ermitirte vivir tu proceso

E xpresar las emociones y relajar la mente

R ecuperar la confianza en ti

D espedirte del pasado

O bservarte, conocerte

N utrirte y amarte

Cada semana trabajamos una dinámica para ir transitando las fases del duelo y poder avanzar. Una de esas dinámicas es hacer un collage emocional. Y parte de ese collage es identificar nuestras limitaciones

¿Qué te limita?, ¿qué te ata?, ¿qué necesitas soltar? Lo que respondas es aquello que te lastra.

Son los obstáculos en tu camino: miedos, creencias limitantes, frases negativas que te dices, lo que te agota y te desgasta.

Todo aquello que en el fondo de tu SER quieres dejar atrás y de lo que quieres desprenderte. Lo que ya no necesitas en tu vida, y lo que te impedirá avanzar hacia adelante, hacia tu misión.

Y hoy te quiero hablar de los lastres afectivos. Aquellas relaciones que no nos hacen crecer, aquellas relaciones que no nos suman. Relaciones que nos restan.

¿Cómo identificar este tipo de relaciones?

  • Una relación se convierte en un lastre afectivo cuando estás todo el rato con esa relación en tu cabeza. Cuando ocupa 24/7 en tu mente.
  • Cuando sientes ansiedad recurrente.
  • Cuando te preocupas constantemente si has dicho o has hecho algo mal.
  • Cuando estás desconcentrada y no tienes energía para el resto de las áreas de tu vida.

¿Y qué ocurre cuando estamos viviendo una relación así? Que nos comenzamos a sentir tristes, cansadas, sin ilusión, sin energía… Cada día.

Y cuando nos quedamos ahí acabamos acostumbrándonos a sentirnos así.

Sin embargo, las emociones son una brújula que nos indican el camino.
Y cuando nos sentimos o tristes o apáticas o sin energía, esas emociones nos están
diciendo por aquí no.

El amor habla aunque esté en silencio. Y el desamor también.

Ha llegado el momento de soltar a esa persona, de decir adiós y de volar.

Es muy doloroso porque nos apegamos a las personas y nos sentimos segur@s a su lado, pero es necesario y es la única forma de asegurar nuestra evolución.

Ábrete a la experiencia, ábrete al cambio, ábrete al proceso que está teniendo lugar y libera el espacio energético para que puedan entrar nuevas personas y nuevas experiencias.

Siente ese miedo, esa ansiedad que te genera; al otro lado del miedo está la sanación.

No dudes, no te resistas, acéptalo. La Vida te ama.

El PERDÓN nos permite aprender de esa experiencia, liberar el pasado, y ponernos en sintonía con la vida. Si quieres elaborar tu duelo y vivirlo como un viaje de vuelta a ti solicita una sesión de valoración gratuita conmigo y así juntas podremos valorar si Programa LOA es para ti.

Con amor,

Laura