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Hoy hablamos de ese ingrediente necesario en cualquier relación entre adultos para que sea gratificante: la reciprocidad.

Y hablo de relaciones entre adultos porque hoy vamos a hablar de las relaciones de amistad.

He estado investigando de dónde viene la palabra amigo. Etimológicamente la palabra amigo, proviene del latín ´amicus´ que a su vez se deriva del verbo latín ´amare´ que significa amar.

Y también la palabra amig@ viene de la idea de compartir la miga. En épocas en donde la comida escaseaba, compartir la miga del pan podía hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Y la amistad también es compartir lo de adentro, no la cáscara del pan que es lo más superficial sino lo de adentro, lo íntimo, lo que no se ve a simple vista.

¿No es bonita esta definición de amistad? Me gusta mucho la idea de la miga, de compartir lo profundo, lo íntimo.

Porque lo que diferencia una relación de amistad de una relación de cordialidad es la intimidad. Y para que haya intimidad necesitamos intimidad emocional.

Por eso, una amistad sana (o una relación de pareja sana) es donde puedes comunicar que cosa te hizo sentir mal o no te gustó sabiendo que tu relación con la otra persona no se va a terminar sino que vais a encontrar modos de resolverlo.

Las relaciones sanas tienen conflictos porque hay confianza y hay espacio para decir cómo nos sentimos (hay intimidad emocional). Los conflictos hablan de que me importa la otra persona tanto como para poner mi energía en una charla incómoda y resolverla. Si no hay interés en la relación tampoco habrá interés para sostener conversaciones incómodas.

De esto hablábamos el pasado miércoles: los conflictos son parte de la vida, y cuando se gestionan de manera respetuosa acaban siendo un fuego alrededor del que sentarnos a hablar. Y en una relación de pareja o de amistad necesitamos estos momentos de sentarnos alrededor del fuego.

Pero ese intercambio, ese dar y recibir, ha de estar en equilibrio. Y ese equilibrio no es algo que podamos medir objetivamente, es algo SENTIDO. Ese equilibrio se da de muchas maneras (a veces una sonrisa compensa algo grande).

Piensa en el corazón físico, esa pieza fundamental de nuestra biología. Mientras estamos vivos y sanos nuestro corazón físico está continuamente bombeando en un movimiento equilibrado entre el dar y el recibir sangre.

Cuando solo damos estamos enfermos, y cuando solo recibimos también estamos enfermos.

Y a veces caemos en dar para recibir, en ese dar para que nos quieran. Y cuando solo doy estoy vaciándome de mí misma. Y si me vacío de mí no me voy a hallar en ningún lugar ni en ninguna persona.

Y otras veces entregamos de forma natural, y siempre recibimos aunque no sea de la misma fuente o de la forma en la que nuestro ego está esperando la devolución.

¿Conoces esa canción de Jorge Drexler «todo se transforma»?

Nadie pierde por dar amor, pierde quien no sabe recibirlo. Porque como dice Jorge Drexler «nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma. (…). Supe que de algún lejano rincón de otra galaxia, el amor que me darías, transformado, volvería un día a darte las gracias.»
Por eso, más allá de darnos cuenta que el desequilibrio es enfermedad, es aprender a no estorbarnos y a recibir la devolución de nuestra entrega.

La reflexión que te invito a hacer hoy es ¿cómo va tu recibir?

Parece fácil pero a mí me ha costado mucho aprender a recibir, ¿y a ti? Para recibir necesitamos conectar con ese «yo merezco» y eso es un gran acto de amor… porque sigamos recordando que el amor siempre empieza por casa.

Por eso, dar también significa darME. En una relación sana (de pareja o de amistad) es importante poner tu atención en la otra persona, que le dediques tiempo, que a veces la priorices, y al mismo tiempo tener un compromiso contigo mism@. Es encontrar en nuestras relaciones el equilibrio entre cuidar y cuidarme.

Hoy hablamos de amistad porque la clave está en diversificar afectos y tener una buena red de personas que te acompañen.

Tener una red de apoyo es necesario con o sin pareja. Cambiemos la pirámide de los afectos: pongamos la amistad donde se merece, bien arriba.

Llama hoy a esa amig@ con la que hace tiempo no hablas, pregúntale cómo está, dile que l@ quieres ♡

Si quieres cerrar ciclo tras tu ruptura de pareja, y vivir tus próximas relaciones desde un lugar de equilibrio y reciprocidad, reserva una entrevista de valoración gratuita conmigo. Será una sesión individual en donde estaremos solo tú y yo para ver tu caso en detalle, y ver juntas si Programa LOA es para ti.

Con amor,

Laura