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Hoy quiero recordarte algo importante: los duelos forman parte de la vida.

¿Y por qué es esto importante? Porque nuestra cultura nos hace creer que los duelos no forman parte de la continuidad de la existencia sino que son una experiencia aparte, un accidente. Por eso, la antesala del duelo ¡es la sorpresa!

«¿Por qué yo?», «¿Por qué a mí?».

Nos extrañamos, como si la vida nos hubiera elegido adrede. Sin embargo, la pérdida forma parte de la vida.

Un duelo es todo acontecimiento en nuestra vida que implica desprendernos de algo o de alguien significativo para nosotr@s.

Pasamos por un duelo cuando…

…vivimos la pérdida de un ser querido, una ruptura amorosa, o de amistad. También cuando perdemos un trabajo, o cuando nos mudamos de ciudad o de país, e incluso cuando nos cambiamos de casa.

Pero no solo vivimos un duelo cuando hay una pérdida obvia.

También vivimos un duelo cuando…

… me promocionan en el trabajo, o cuando soy madre, o cuando comienzo una vida en pareja después de años soltera.

En todos estos casos hay un cambio de role. Dejamos atrás un role que nos identificaba para adoptar otro nuevo (role de madre, role de pareja, role de líder).

Lo que ocurre es que asociamos ciertos acontecimientos de nuestra vida como «positivos», como ganancias. Y otros como «negativos», como pérdidas.

Pero todo cambio vital trae pérdidas y ganancias. Es decir, cuando ganamos también perdemos. Y cuando perdemos, también ganamos.

Por ejemplo, si me promocionan en mi trabajo puedo ganar reconocimiento, más dinero, aprendizaje, realización. Pero también puedo perder mi anterior role que ya conocía, la relación de horizontalidad con mis compañer@s, parte de mi tiempo libre, quizás incluso horas de sueño.

Sin embargo, en estas situaciones tenemos tan claro lo que SI ganamos que no nos detenemos a mirar lo que perdemos. Y por el contrario, cuando estamos en la pérdida no nos damos cuenta de lo SI hemos ganado.

Hoy te pregunto:

¿qué has ganado con esta pérdida?

El duelo en sí mismo es algo bueno. Es la forma de viajar a través de las transiciones de la vida, de los cambios.

El duelo nos permite despedirnos de esa persona o de esa etapa de nuestra vida, y poco a poco dejarla ir.

El duelo es la preparación para una nueva etapa de nuestra vida.

En Comunicación NoViolenta hablamos de Duelos y Celebraciones. Porque las dos cosas forman parte de la vida.

Abrirnos a vivir significa abrirnos a vivir las dos cosas.

El desapego es una de las grandes lecciones del alma. Todas las grandes corrientes filosóficas y religiosas comparten que el germen de la infelicidad y el sufrimiento es el apego.

Y lo que nos permite aprender el desapego es vivir nuestros duelos de manera consciente.

Con Programa LOA te acompaño durante 12 semanas a vivir tu duelo de manera consciente para pasar página y ser feliz con tu proyecto de vida. Este acompañamiento no solo te va a dar herramientas para afrontar un duelo amoroso, sino cualquier tipo de duelo.

Y esto te va a permitir colocarte en la Vida desde otro lugar, desde un lugar de apertura.

Si quieres vivir un duelo consciente, y quieres que te cuente más sobre este acompañamiento, solicita una sesión de claridad donde vamos a conocernos a través de una videollamada gratuita por Zoom, para que me cuentes tu caso y ver
juntas si este acompañamiento es para ti ahora

Con amor,

Laura