¿Te tienes que esforzar mucho para que tu relación fluya y funcione? ¿A menudo piensas que no eres suficiente y no estás a la altura? O bien ¿tu pareja no te llena y no miráis hacia la misma dirección?
Te propongo un ejercicio:
1. Anota las cualidades que tú admiras en un hombre (o en una mujer si te gustan las mujeres)
Hasta que no hayas escrito estas cualidades, no sigas leyendo.
¿Lo tienes? ¿Si? Pues seguimos…
2. Con toda objetividad describe ahora cómo es realmente tu actual pareja.
No como te gustaría que fuera, sino como es realmente.
Nota: cuando hablamos de pareja no hablamos solo de una relación estable, hablamos de la persona con la que tienes esa relación sexo-afectiva a día de hoy, independientemente de la etiqueta que le pongas energéticamente y sistémicamente es tu pareja.
¿Ya lo tienes? Pues seguimos…
3. Ahora contéstate con total honestidad, ¿tiene realmente alguna de las cualidades que tú aprecias en un hombre/mujer?
¿No lo estás viendo, lo estás idealizando?
Una relación tóxica es aquella que te genera un malestar, y a la que te aferras pese a no encajar para nada con lo que en realidad deseas.
Y se produce una paradoja: la relación en sí misma te hace sentir mal, y tú llegas pensar que sólo esa relación es la que te podrá quitar el malestar que sientes. Esto se da por la dependencia emocional que se va creando en este tipo de vínculos.
Cuando estoy estableciendo un vínculo con otra persona y toda mi energía está puesta en ver si me mira, en ver si me ve… empiezo a estar NO disponible para mí. Y se genera aún más dependencia emocional porque empiezo a reclamar fuera lo que yo no me doy.
Quizás puedes llegar hasta a pensar «si yo le quiero más, algún día va a quererme». Y entonces comienzas a dar, y a dar, y a dar… sin recibir nada.
O sí, en el peor de los casos vas a recibir refuerzo intermitente (ahora si, ahora no), que es lo que hace que te enganches, es lo que va a crear una adicción.
Ahora , te invito a escribir de manera detallada:
¿Qué es para ti una relación de pareja?
¿Cuáles son tus negociables?
¿Cuáles son tus innegociables?
¿Has pasado por alto estos innegociables?
La vida, el mundo, los otros… nos tratan como nosotras permitimos que lo hagan. Si empiezo a permitir ciertos comportamientos estoy dejando muy claro a la otra persona que la relación puede continuar de esa manera. Y no solo esto, sino que voy a empezar a creer que eso es lo que yo merezco.
Al final todas las personas acabamos encontrando el amor que creemos merecer pero normalmente meremos mucho mas de lo que creemos. Y una relación sana es aquella que nos aporta bienestar y crecimiento.
Pero si sientes que te tienes que anular, que te tienes que destruir o que tienes que dejar de ser tú para que la otra persona sea feliz o para que la relación funcione… entonces no hay duda: estás con la persona equivocada.
Si quieres terminar esa relación que no te hace feliz, elaborar ese duelo y comenzar a darte todo el amor que mereces, reserva una sesión de valoración gratuita donde vamos a conocernos y donde juntas vamos a valorar si el Programa LOA es para ti.
Laura